CHAPATI-PITTZA ELABORADA CON MASA MADRE

Una rápida y sencilla manera de preparar un desayuno (para los golosos del salado), un tentempié, un aperitivo o un entrante.

(Otra manera de preparar chapatis a base de masa madre. Es muy aconsejable usar ese tipo de masa porque las enzimas presentes en ella hacen la digestión muy sencilla y rápida y así no se crean subproductos indeseables en el intestino. Además, esta masa está viva por lo que significa que crece, y sigue haciéndolo cuando se cuece.)

INGREDIENTES:

  • Masa madre ya preparada (ver receta)
  • Quesos veganos: picante y tipo parmesano
  • Especias: orégano, pimentón de la vera dulce o agridulce, pimienta negra y sal negra del Himalaya o rosa
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN Y COCCIÓN:  (Proveerse de una paella mediana; esta masa no se pega ) (Personalmente, si tengo que elaborar más de cinco o seis chapati- pittza, me proveo de 2 paellas iguales y así voy más rápido)

  1. Hacer bolitas de 5 cm. de diámetro aproximadamente, de la masa
  2. Untar de aceite la paella
  3. Aplastar con las manos a fin de conseguir un disco y seguir estirándolo hasta que ocupe el fondo de la paella. (va muy bien ayudarse con un rodillo o un plato por el reverso para estirarla)
  4. Encender el fuego y colocar la paella con la masa ya estirada y dejar que cueza un poco y darle la vuelta.
  5. Con la paella al fuego, ir espolvoreando los ingredientes: primero el queso y luego el resto. Volver a echar un poco de aceite alrededor y por encima.
  6. Tapar y dejar que se deshaga un poco el queso y se cueza la masa por debajo.
  7. Ir disponiendo en los platos o en una plata para servir en la mesa.

Y…, ¡listo para disfrutar!

MASA MADRE (“PROCESO EN DOS ELABORACIONES”)

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  •                                              PRIMERA ELABORACIÓN BASE (LÍQUIDA)                                             (Se elabora una sola vez y consta de tres pasos o días)

INGREDIENTES:

  •   50 grs. de harina de centeno integral biológica
  • 200 grs. de harina de trigo blanca
  • 250  cl. de agua mineral
  •  1/2 cucharada sopera rasa de azúcar
  •      1 recipiente de cristal (tamaño: 6 veces mayor que la masa que deba albergar),cubierto con un trozo de tela . Asegurarse de la limpieza del recipiente.

PRIMER DÍA:

  • Ir poniendo en el recipiente, 50 grs. de harina de centeno, 50 cl. de agua. Remover bien, tapar con un trozo de tela y dejar reposar 24 horas a resguardo de la luz y del frío.

SEGUNDO DÍA: (la masa del recipiente habrá crecido, su olor será un poco ácida)

  • En el mismo recipiente anterior añadir 100 grs. de harina blanca, 100 cl. de agua y 1/2 cucharada sopera de azúcar. Remover bien y volver a dejar reposar 24 horas en el mismo lugar.

TERCER DÍA:  (la masa sigue el mismo proceso que anteriormente)

  • Añadirle 100 grs. de harina blanca y esta vez solo el agua, 100 cl.  Remover bien y dejar reposar otras 24 horas.

En este punto, la masa madre líquida ya está lista y se puede usar para hacer masa de pan con una proporción de uno a medio. O sea, por una parte de masa madre, 1/2 parte de harina. Se procede a amasar hasta que la textura sea la adecuada para hacer pan y con el proceso de reposar normal para que levante la masa. Si no se va a usar la masa elaborada, dejarla reposar en un recipiente el doble que su volumen, tapado y en el frigorífico. Es una masa viva, y si está a temperatura ambiente “come” demasiado y se puede pasar.

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  • SEGUNDA ELABORACIÓN YA CON LA MASA DE PAN CON MASA MADRE

Este proceso es el que se usaba antiguamente en las casas de payés para la elaboración del pan. La masa ya con masa madre, se usaba una parte de ella para elaborar el pan diario y se reservaba más o menos la mitad como “madre” de la próxima hogaza. Así se mantenía la masa madre eternamente. En la próxima elaboración se usaba toda la masa madre, agua y harina y así se volvía a amasar todo y se volvía a reservar la mitad para la próxima elaboración. Las levaduras que están presentes en esta masa se alimentan de la harina con que se elabora la masa de pan. Precisa de esta alimentación porque está viva.

  • Extraer más o menos 3/4 partes de la masa elaborada y usarla para la fabricación de pan, chapatis, etc.
  • El 1/4 de masa reservada, dejarla en un recipiente el doble de su volumen, en el frigorífico. Si no se va ha usar para volver a hacer masa, se ha de alimentar con harina y agua amasándola otra vez y volviéndola a dejar en el frigorífico, al menos una vez a la semana.