Sopa de Miso

Es un plato ideal como entrante, para calentar los huesos en invierno y rehidratarse en verano. Como plato japonés que es, debemos de tratar de sustituir el caldo de pescado con el que muchas veces se prepara por más cantidad de algas en todo caso. Se puede utilizar Aka-Miso (salado y rojo) o Shiro-Miso (dulce y más pálido) o los dos a la vez. Os recomiendo prepararlo con tofu blando o tofu sedoso envez del tofu compacto, porque es como se prepara tradicionalmente la sopa de miso. En este caso le hemos añadido setas shitake.

miso

Dificultad: baja
Tiempo: 20 min
Ración: 8
Nutricional: 84 Kcal/ración. Potásio. Yodo. Flúor.  Manganeso. Cálcio. Hierro. Ácido fólico. Vitaminas del grupo B. Vitamina K. Vitamina A. Vitamina E.
Atributos medicinales:
Como el ingrediente principal del miso es la soja, este tendrá gran parte de sus cualidades, pero además tenemos que pesar que éste está hecho de cereales también lo que lo hace más completo en cuando a aminoácidos a aportar. Además es un producto concentrado de soja, por lo que aporta gran canidad de elementos como la lecitina y los fitoesteroles que ayudan en la regulación del colesterol. Al contener isoflavonas ayuda al normal funcionamiento del aparato reproductor femenino y litiga los síntomas de la menopausia. Su proceso de fermentación es beneficiosa para la mucosa intestinal y nos proporciona beneficios para a piel y el cabello. Se recomienda tomar miso en caso de anémia, estrés, deporte de élite, etc dado su gran aporte de proteínas. También se recomienda para dislipémicos y enfermos del corazón. En casos de debilidad ósea, dental y osteoporosis nos va a venir muy bien su consumo. Por su alto contenido en vitaminas del grupo B es idel cuando se carecen de ellas, para el normal funcionamiento del sistema nervioso y para la mejor utilización de la glucosa.
El tofu, como ya sabemos está hecho de soja. La soja es un alimento muy rico en calcio, por lo que es muy adecuado durante la infancia y la vejez, en personas con osteoporosis y en la menopausia. Es apta para los intolerantes a la lactosa. Es rico en fósforo, elemento muy importante para la formación de los huesos y el funcionamiento del sistema nervioso. La soja aumenta la “flexibilidad” de las arterias, mejorando así la circulación sanguínea, además, su consumo regular ayuda a disminuir el 20% del colesterol LDL (el colesterol malo), por lo tanto previene la arterioesclerosis y la mayoría de enfermedades cardiovasculares (primera causa de muerte en el mundo desarrollado). Al tener niveles elevados de potasio ayuda a la eliminación del sodio, con la consiguiente disminución de retención de líquidos, por lo que ayuda a prevenir y controlar la hipertensión arterial. Las isoflavonas detienen el crecimiento de las células cancerígenas de mama, colon, próstata, útero y estómago. Los fitoestrógenos ayudan a mejorar el síndrome premenstrual y los sofocos durante la menopausia. Su contenido en lecitina de soja ayuda a la formación y mantenimiento de la acetilcolina, elemento clave en la enfermedad de Alzheimer.
Las algas wakame contienen muchísimo más potasio que sodio, por lo que son altamente diuréticas y adecuadas en caso de hipertensión arterial. Su alto contenido en yodo ayuda al normal metabolismo del cuerpo, por lo que son muy adecuadas en caso de obesidad. Contienen flúor, por lo que da protección al esmalte de los dientes. Contiene mucha vitamina K, ideal en casos de mala coagulación o para contribuir a su óptimo funcionamiento.
El puerro es un atibiótico natural. Ayuda a disminuir las flatulencias y los parásitos intestinales. Al contenter mucílagos combate el estreñimiento. Mejora la circulación previniendo trombos por coágulos evitando de este modo la angina de pecho e infartos de miocárdio. Es importante consumir puerros en abundáncia, sobretodo en edades abanzadas. Al tener manganeso ayuda a augmentar la líbido y producir melanina evitando de este modo la aparición de canas y mejorar la protección de los rayos dañinos del sol.

Ingredientes:

  • 4 puerros medianos
  • 4 ajos tiernos
  • 1 bloque de tofu blando
  • 3 o 4 cucharadas generosas de miso
  • 2 cucharadas de alga wakame
  • 1 litro o 1,5 litros de caldo de verduras

Procedimiento:

  1. Poner el caldo de verduas a calentar
  2. Cortas los puerros y los ajos tiernos en rodajas finas y añadir en el caldo. Dejar hacer 5-10 minutos
  3. Cortar el tofu en dados pequeños y sumarlo con los otros incredientes. Seguidamente añadimos las algas wakame previamente troceadas. Dejar hacer 5 minutos más.
  4. En un recipiente a parte, diluiremos las 3 o 4 cucharadas de miso con el mismo caldo para asegurarnos que no quede ningún grumo y para no cocer demasiado tiempo el miso pues pierde sus propiedades. Un vez diluido, vertemos el contenido en la cazuela grande y removemos.
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